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La última noche
Todas las palabras de Jesús de este período, en el orden de su vida. Las palabras con reflexión se abren con un toque. Las demás aparecen aquí completas.
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Marcos 14:13-15
Él envió a dos de ellos con estas instrucciones: «Vayan a la ciudad. Allí les saldrá al paso un hombre cargando un cántaro de agua. Vayan detrás de él, y díganle al dueño de la casa donde él entre: “El Maestro manda preguntar cuál es la habitación en la que comerá la Pascua con sus discípulos”. Él les enseñará en el piso de arriba una sala grande, ya arreglada y lista. Prepárennos allí la cena».
También en ·
- 365He deseado tantoLucas 22:15
- 366Un lugar en la mesaLucas 22:30
- 367Dejarse servirJuan 13:8
Juan 13:10 y 11
Jesús le respondió: «Quien ya se bañó solo necesita que le laven los pies, porque está limpio de pies a cabeza. Y ustedes están limpios, aunque no todos». Ya sabía quién iba a entregarlo; por eso dijo: «No todos están limpios».
Ver también: Dejarse servir
- 368Los pies unos de otrosJuan 13:14
- 369Dichosos si lo hacenJuan 13:16 y 17
Juan 13:18 y 19
Tras lavarles los pies, sentado a la mesa con los doce, vuelve a aludir a alguien de su grupo que lo traicionará.
No hablo de todos ustedes. Conozco bien a los que elegí. Pero ha de cumplirse lo que dice la Escritura: “El que come mi pan se ha rebelado contra mí”. Les anuncio esto desde ahora, antes de que ocurra, para que, cuando ocurra, crean que yo soy.
- 370¿Seré yo?Marcos 14:18
- 371Tú mismo lo dicesMateo 26:24 y 25
Juan 13:26 y 27
Cuando, a instancias de Pedro, el discípulo reclinado a su lado le pregunta quién es el traidor.
Jesús le respondió: «Es aquel a quien voy a darle el pedazo de pan que ahora mojo en el plato». Mojó el pan y se lo entregó a Judas, hijo de Simón Iscariote. En cuanto Judas recibió el pan, Satanás entró en él. Jesús le dijo: «Haz pronto lo que vas a hacer».
Juan 13:31 y 32
En cuanto Judas sale en medio de la noche, ante los once que se quedan con él.
Una vez que Judas se fue, Jesús dijo: «Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado, y Dios ha sido glorificado en él. Y si en él Dios es glorificado, también Dios lo glorificará en sí mismo, y lo hará sin tardar».
Juan 13:33
Habla a los once discípulos poco antes de darles el mandamiento nuevo de amarse unos a otros.
Hijitos, ya no estaré con ustedes mucho tiempo. Me buscarán, y lo que les dije a los dirigentes judíos se lo digo ahora a ustedes: a donde yo voy, ustedes no pueden ir.
- 372¿Qué tiene de nuevo?Juan 13:34
- 373Miren cómo se amanJuan 13:35
Juan 13:36
Simón Pedro quiere saber adónde va él, justo antes del anuncio de que Pedro lo negará.
Simón Pedro le preguntó: «Señor, ¿adónde vas?». Jesús le respondió: «A donde yo voy, ahora no me puedes seguir; me seguirás más tarde».
- 374He rogado por tiLucas 22:32
- 375Rumbo a GalileaMateo 26:31 y 32
- 376Contado entre los malhechoresLucas 22:37
- 377Antes de que cante el galloMateo 26:34
- 378BastaLucas 22:38
- 379Hagan estoLucas 22:19
Mateo 26:29
A la mesa durante la cena de Pascua, justo después de darles la copa a los discípulos.
«Les digo que desde ahora no volveré a probar el fruto de la vid, hasta aquel día en que, en el reino de mi Padre, lo beba nuevo junto a ustedes».
También en ·
- 380No se turbe tu corazónJuan 14:1
- 381Un lugar para tiJuan 14:2
- 382VolveréJuan 14:3
- 383Un camino, no un mapaJuan 14:6
Juan 14:7
En la última noche, en respuesta a una pregunta sobre el camino, justo antes de que Felipe pida ver al Padre.
«Si de verdad me conocen, también conocen a mi Padre. Desde ahora ya lo conocen, y lo han visto».
- 384Muéstranos el PadreJuan 14:9
- 385Obras aún mayoresJuan 14:12
- 386En su nombreJuan 14:13 y 14
- 387Mandato o promesaJuan 14:15
- 388Otro ayudadorJuan 14:16
- 389No quedarán huérfanosJuan 14:18
- 390Porque yo vivoJuan 14:19-21
- 391Un hogar en tiJuan 14:23
- 392Alguien a tu ladoJuan 14:26
- 393Una paz que se quedaJuan 14:27
- 394Mayor que yoJuan 14:28 y 29
Juan 14:30 y 31
Al final de la primera parte de su discurso de despedida, todavía en la sala donde han cenado.
«No me queda mucho que hablar con ustedes, porque ya viene el gobernante de este mundo, y sobre mí no tiene ningún derecho. Sin embargo, hago exactamente lo que el Padre me ha encargado, para que el mundo sepa que yo amo al Padre. Pónganse de pie; vámonos de aquí».
- 395El viñador podaJuan 15:1 y 2
- 396El pámpano no se esfuerzaJuan 15:5
Juan 15:6
Forma parte de la imagen de la vid y las ramas que expone a sus discípulos en la última noche.
El que no sigue unido a mí es desechado como una rama y se seca. Esas ramas se juntan, se echan al fuego y se queman.
- 397Permanecer y pedirJuan 15:7
- 398Una alegría plenaJuan 15:9-11
- 399AmigosJuan 15:13
- 400Amigo de DiosJuan 15:15
- 401Él te eligióJuan 15:16
- 402Cuando hay viento en contraJuan 15:18
Juan 15:20-25
Dentro de su discurso de despedida a los once, tras decirles que el mundo los odiará como lo odia a él.
Acuérdense de lo que les dije: un esclavo no está por encima de su señor. Si me persiguieron a mí, a ustedes también los perseguirán. Si guardaron mi palabra, guardarán también la de ustedes. Todo esto les harán porque llevan mi nombre, ya que no conocen a quien me envió. Si yo no hubiera venido a hablarles, no tendrían culpa. Pero ahora ya no pueden disculpar su pecado. El que me odia a mí, odia también a mi Padre. Si no hubiera realizado en medio de ellos obras que nadie más hizo jamás, no tendrían culpa. Pero ahora las han visto, y aun así nos odian a mi Padre y a mí. Pero así se cumple lo que está escrito en su ley: “Me odiaron sin razón”.
Juan 15:26 y 27
Todavía en el discurso de despedida, entre sus palabras sobre el odio del mundo y su advertencia sobre la persecución.
«El Consolador vendrá, y yo se lo enviaré a ustedes desde el Padre: es el Espíritu de la verdad, que sale del Padre. Cuando llegue, hablará a favor de mí. Ustedes también serán mis testigos, pues han estado a mi lado desde el comienzo».
Juan 16:1-6
Más adelante en el discurso de despedida, advierte a los discípulos que serán excluidos y perseguidos.
«Les he hablado de todo esto para que su fe no se derrumbe. Los van a echar de las sinagogas. Más aún, llegará un tiempo en que cualquiera que los mate creerá estar haciéndole un servicio a Dios. Harán eso porque no conocen al Padre, y a mí tampoco. Pero se lo digo ahora para que, cuando llegue ese momento, recuerden que yo ya se lo había advertido. Al principio no les hablé de esto, porque estaba a su lado. Ahora regreso a aquel que me envió, y nadie de ustedes me pregunta: “¿Adónde te vas?”. En cambio, como les he dicho estas cosas, se les ha llenado de tristeza el corazón».
- 403Mejor que me vayaJuan 16:7
- 404El juicio reabiertoJuan 16:8-11
- 405Guiados a la verdadJuan 16:13
Juan 16:14 y 15
Aún en la última noche, cuando explica lo que el Espíritu de la verdad hará por los discípulos.
Él me dará gloria, porque recibirá de lo que es mío y se lo anunciará a ustedes. Todo lo del Padre me pertenece. Por eso dije que el Espíritu recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.
Juan 16:16
Una frase que los discípulos comentan enseguida entre ellos, porque no entienden qué quiere decir con «en poco tiempo».
«En poco tiempo dejarán de verme, y poco después me volverán a ver».
- 406Dentro de pocoJuan 16:19 y 20
- 407Un gozo que nadie quitaJuan 16:22
- 408Directo al PadreJuan 16:23 y 24
Juan 16:25-28
Casi al cierre del discurso de despedida; después, los discípulos dicen que por fin les habla con claridad.
«Todo esto se lo he dicho con comparaciones. Pero llega el momento en que dejaré de usarlas y les hablaré del Padre con toda claridad. Ese día pedirán en mi nombre. No les digo que yo tendré que rogar al Padre por ustedes, porque el Padre mismo los ama, ya que ustedes me aman y creen que yo vine de Dios. Vine del Padre y entré en el mundo; ahora me voy del mundo y regreso al Padre».
Juan 16:31 y 32
Su respuesta a los discípulos, que acaban de afirmar que ya creen que él vino de Dios.
Jesús les respondió: «¿Así que ahora creen? Pues llega la hora, y ya ha llegado, en que se dispersarán, cada cual a su casa, y me dejarán solo. Pero no estoy solo, pues el Padre está conmigo».
- 409Ya vencidoJuan 16:33
- 410Ya llegó la horaJuan 17:1 y 2
- 411Qué es la vida eternaJuan 17:3
Juan 17:4 y 5
Al comienzo de su larga oración tras el discurso de despedida, con la mirada levantada hacia el cielo.
Aquí en la tierra te he dado gloria, terminando el trabajo que me encargaste hacer. Ahora, Padre, dame gloria junto a ti, la misma gloria que yo tenía a tu lado antes de que existiera el mundo.
Juan 17:6-10
Orando al Padre en la última noche, ahora por los hombres que el Padre le dio de entre el mundo.
He dado a conocer tu nombre a los que me diste de entre el mundo. Eran tuyos, tú me los entregaste, y han guardado tu palabra. Ahora comprenden que cuanto me diste viene de ti. Porque les he dado las palabras que tú me diste, y ellos las recibieron. Tienen la seguridad de que vengo de ti, y creen que tú me enviaste. Por ellos te pido. No te pido por el mundo, sino por los que tú me has confiado, porque te pertenecen. Todo lo mío es tuyo, y lo tuyo es mío; y en ellos he recibido gloria.
Juan 17:11-13
Sigue orando por sus discípulos, que se quedan en el mundo ahora que él va al Padre.
Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos siguen en el mundo, y yo voy hacia ti. Padre santo, guárdalos en tu nombre, ese nombre que me confiaste, para que sean uno como tú y yo somos uno. Cuando estaba con ellos, yo los guardaba en tu nombre, que me diste. Los cuidé, y ninguno se perdió, excepto el que estaba destinado a la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora me voy contigo, y hablo así estando aún en el mundo para que mi alegría llene por completo su corazón.
- 412En el mundoJuan 17:15 y 16
- 413Apartado para DiosJuan 17:17
- 414Oró por tiJuan 17:20 y 21
- 415Amado como JesúsJuan 17:22 y 23
Juan 17:24-26
Las palabras finales de su oración, justo antes de cruzar con los discípulos el valle del Cedrón.
«Padre, deseo que aquellos que me confiaste estén a mi lado allí donde yo esté. Quiero que contemplen la gloria que tú me diste, porque ya me amabas antes de que el mundo fuera creado. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te conozco, y estos ya saben que me enviaste tú. Les he mostrado quién eres tú, y lo seguiré mostrando, para que el mismo amor que me tienes viva en ellos, y yo viva en ellos».
Marcos 14:32
Llegaron a un sitio que se llamaba Getsemaní, y Jesús dijo a sus discípulos: «Quédense aquí sentados mientras yo oro».
También en
Ver también: En la prensa de aceite
- 416Quédense conmigoMateo 26:38
- 417En la prensa de aceiteMateo 26:39
- 418Amigos dormidosMateo 26:40
- 419El espíritu está dispuestoMateo 26:41
Mateo 26:42
Volvió a apartarse por segunda vez y oró: «Padre mío, si no puede pasar esta copa sin que yo la beba, que se cumpla tu voluntad».
Ver también: En la prensa de aceite
Marcos 14:41 y 42
Volvió por tercera vez y les dijo: «¿Todavía están durmiendo y descansando? ¡Basta! Ya llegó la hora: ahora entregan al Hijo del hombre a los pecadores. ¡Arriba, vámonos! Ya se acerca el que me traiciona».
También en
Ver también: El espíritu está dispuesto
- 420Con un besoLucas 22:48
- 421¿A quién buscan?Juan 18:4 y 5
- 422Guarda tu espadaMateo 26:52
Lucas 22:51
Jesús intervino: «¡Ya basta! ¡Deténganse aquí!». Le tocó la oreja al herido y lo curó.
Ver también: Guarda tu espada
- 423Doce legionesMateo 26:53 y 54
Mateo 26:55 y 56
Durante su arresto, de noche, ante la multitud armada que enviaron contra él los sumos sacerdotes y los ancianos.
Luego Jesús se dirigió a la multitud: «¿Por qué vienen con espadas y garrotes a apresarme, como si fuera un bandido? Cada día estuve enseñando en el templo, sentado entre ustedes, y nadie me detuvo. Pero así ha ocurrido para que se cumplan los escritos de los profetas». En ese momento todos los discípulos lo dejaron solo y se escaparon.
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