Tu ojo es la lámpara de tu cuerpo. Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz. Pero si tu ojo está enfermo, todo tu cuerpo estará a oscuras. Y si lo que en ti debería ser luz es oscuridad, ¡qué profunda es entonces tu oscuridad!
Mateo 6:22 y 23
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Una mirada generosa
En hebreo, hablar de un ojo malo era una forma habitual de nombrar la tacañería y la envidia. El Deuteronomio advierte que tu ojo no sea malo con un hermano pobre que te pide un préstamo. Un ojo bueno, sano, quería decir entonces: generoso.
Por eso estas palabras están entre otras sobre los bienes. Cómo miras lo que tienes, y lo que tiene otro, tiñe toda tu vida. Con una mirada mezquina ves escasez y competencia por todas partes. Una mirada generosa enciende la luz.
Pregunta para hoy
¿Miro lo que tiene otro con generosidad o con envidia?
Oración
Padre, a veces mi mirada se vuelve estrecha y envidiosa. Ensancha mis ojos, y habrá luz en mí. Amén.
Mi oración
Con tu propia reflexión · solo en este dispositivoUna de las 491 palabras de Jesús de este sitio, desde el templo hasta Apocalipsis. Ver todas las palabras en orden →