Las Escrituras dicen: “Mi casa se llamará casa de oración”. ¡Y ustedes la tienen hecha una guarida de bandidos!
Mateo 21:13
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Una casa de oración
En el templo se vendían animales para los sacrificios y se cambiaba dinero para el impuesto del templo. Jesús volcó las mesas y citó a dos profetas. Isaías llama al templo casa de oración. Marcos cita ese texto de forma más completa: casa de oración para todas las naciones.
La expresión «guarida de bandidos» («cueva de ladrones» en la Reina-Valera) viene de Jeremías. Una guarida es el lugar donde los bandidos se esconden después de un asalto. Jeremías advertía a quienes creían que el templo los protegía, vivieran como vivieran. La casa de Dios no es un escondite para quien comete injusticias, sino un lugar para encontrarse con Dios.
Pregunta para hoy
¿Me encuentro con Dios en mi fe, o me escondo detrás de ella?
Oración
Señor, a veces me escondo detrás de lo que parece piadoso. Derriba en mí lo que no debe estar ahí, aunque duela. Amén.
Una de las 325 palabras de Jesús de este sitio, desde el templo hasta Apocalipsis. Ver todas las palabras en orden →