El viento sopla hacia donde quiere. Escuchas su sonido, pero ignoras de dónde sale y hacia dónde se dirige. Lo mismo sucede con todos los que nacen del Espíritu.
Juan 3:8
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Viento y Espíritu
En griego se usa la misma palabra para viento y Espíritu: pneuma. En hebreo pasa lo mismo: ruaj. Y en español, espíritu viene del latín spiritus, que significa soplo. Jesús juega con ese doble sentido en su conversación nocturna con Nicodemo.
Al viento no lo puedes ver, pero notas lo que hace. Los árboles se mueven, las velas se hinchan. Así es con el Espíritu. No lo puedes encerrar en un esquema. Pero sí puedes ver lo que cambia en las personas.
Pregunta para hoy
¿Dónde he notado el viento del Espíritu, aunque no pudiera verlo?
Oración
Espíritu Santo, sopla donde quieras, también en mi vida. Que no quiera entenderlo todo, sino dejarme llevar. Amén.