Jesus dicit

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Marido y mujer: un gran misterio

El Antiguo Testamento

Por eso el hombre deja a padre y madre para unirse a su mujer; así los dos llegan a ser una sola carne.

Génesis 2:24

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En el Nuevo Testamento

Este es un gran misterio; yo lo aplico a Cristo y a la iglesia.

Efesios 5:32

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No está bien que el ser humano esté solo. Dios forma a la mujer del costado del hombre. Por eso el hombre deja a padre y madre para unirse a su mujer, y los dos llegan a ser una sola carne.

Pablo cita estas palabras sobre el matrimonio y añade: «este misterio grande es; mas yo digo esto con respecto a Cristo y a la iglesia» (Reina-Valera). Así, el matrimonio se convierte en una imagen de la manera en que Cristo se entrega a las personas. Se une con los profetas, que llamaban a Dios el esposo de Israel, con Jesús, que se llamó a sí mismo el esposo, y con el final de la Biblia, las bodas del Cordero. Los padres de la Iglesia vieron otro paralelo: así como la mujer salió del costado de Adán dormido, así nació la iglesia del costado abierto de Cristo.